El otro día me dio hambre y partí de una a un local clásico al cuál no iba hace un buen tiempo, estamos hablando de Fritz.

Es una lástima no llevar comida a la pega, y más si tienes que elegir entre un montón de locales buenos para comer, y no es fácil elegir pues la competencia es amplia, pero luego de pensarlo bien unos minutos, decidí volver por un clásico alemán.

Llego al local y no había mucha gente, pero da lo mismo, tenía claro que pedir pues el día anterior había sido su día, un Lomito Gigante. Sorpresa me llevé al cachar que no tenían lomito, pero da lo mismo porque había churrasco.

Pido el desafío Fritz del Gran Churrasco, el que trae lechuga, palta, tomate, queso y mayo casera. Medio kilo de Sandwich, y si no pesa eso es totalmente GRATIS.

Pido pesar mi sangurucho y para mi sorpresa, pesaba nada más y nada menos que 530 Gramos!!!

Le sacamos la banderita y nos ponemos a comer. Para mi no representa un desafío, si no, es un tentempié para mi pequeño estómago.

Una cosa que destaca del local de la bandera tricolor es que su churrasco es de muy buena calidad, tanto así que no fue necesario usar los dedos para cortar algunos nervios pues no me topé con ninguno, y eso confirma la buena calidad de los sándwiches del guatón con bigotes blancos con traje verde.

Por menos de 4 lucas me comí medio kilo de sanduich y con una bebida grande (ojo que la pedí agrandada). ¿Qué mejor?

Pro’s : Churrasco sin nervios

Contras : El local debería haber estado preparado para seguir sirviendo lomitos el día siguiente del “día del lomito”

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