No todos los días uno disfruta de un rico sanduich, de esos que te dejan marcando ocupado, que te dejan queriendo comer otro pero de pura gula.

Esta vez fue el caso de Freddy, que de verdad me dejó sin palabras, aunque ustedes lectores me conocen y saben que le doy un poquito de color de repente pero en verdad que estaba buenísimo este inusual sándwich (para mi).

Freddy’s es un pequeño local que está a la salida del metro Los Leones, que a mi punto de vista pasó a ser un local de completos rasca a una buena sanguchería, aunque si le falta un poco de infraestructura está bien ya que casi nunca se llena y es fácil encontrar donde sentarse.

Veo el menú y está lo clásico, pero además un par de pancitos que comentare en notas más adelante.

Cerrando el tema de la elección, mis ojos subrayaron con destacador amarillo radioactivo la “Malaya italiana”, comida por muchos pero todavía no por mi.

A los pocos minutos y por un par de lucrecias me llega esta exquisitez de chancho, la malaya, destacada por su huevito duro en el centro y los ricos toques de zanahoria.

Pan frica, buena palta, un par de tajadas de tomate (no abundante tal como me gusta) y para adentro de la boca nomás. No me demoré mucho en comerlo ya que estaba la raja.

La recomendación va de parte mía a que prueben este sanduich y vayan a Freddy’s con los amigos, ya que no es un local para llevar a la polola, pero si lo es para ir a tomarse una chelita y comer algo rico con los amiguis.

Nota : 8/10

Pro’s : Exquisita carne y pan

Contras : Podría haber estado más caliente la carne

Comparte: