Hay veces en la vida que uno se encuentra con obstáculos los cuales hay que superarlos o pasar por el lado y en este caso no podía ser un cobarde. Es por eso que agarré la tarjeta BIP, le avisé a un par de amigos y nos aventuramos para ir a comer algo por ahí.

Hoy quiero ir directo al grano: en Ñuñoa hay un local llamado Lomo Boy y es bakan ¿la razón? porque venden un sándwich gigante de 1 kilo y medio que lo puedes pedir completo, chacarero o italiano.

Llegamos al local, ni siquiera pedí la carta y le dije al mesero: “Quiero un Manso Lomo Boy Italiano!”

Estaba un tanto nervioso, mis manos sudaban y miraba el reloj cada 15 segundos, necesitaba ver y probar ese sándwich gigante del que tanto me hablaban mis compañeros de trabajo, NECESITABA saciar mis ganas de comer Italiano en grandes cantidades.

Después de unos 20 minutos de espera, llega un plato con mi pequeño bocadillo; mi tentempié o canapé, como le dirían algunos.

¿Se imaginan un kilo y medio de sabor italiano? No podía creer lo que tenía en mis manos, era como ser Dios o algo parecido. Creo que este “sanguche” fue puesto en este mundo por una razón: ser comido por alguien del equipo de Sanduich.

Me imagino que también se preguntan si alguien es capaz de comerse esta bestialidad solo… Esa respuesta no la tengo, ya que apenas pude comer ¾ y quedé al borde del colapso.

El Manso Lomo Boy Italiano estaba buenísimo, con una palta muy rica, tomate fresco, un lomo de muy buena calidad y una pan tostado a la perfección! Totalmente recomendado!

Nota : 10/10

Pro’s : Es gigante

Contras : Nada

Me enamoré!

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