El otro día partimos de la pega para pasar por la Fuente Sucre; justo el día de su inauguración al público. Obviamente hicimos una parada para zamparnos un sangurucho.

Llevaba meses abandonado, pero renació con un rico estilo. Música de Amy Winehouse de fondo, un ambiente agradable con unos LCD’s para ver videos de la cantante británica y una carta decente para un local chico.

Llegan a atendernos y nos dan un par de Piscos Sours de bienvenida (invitación de la casa). La espera es larga, ya que nos tomó como entre 20 y 25 minutos para que nos llevaran el pedido a la mesa.

Sin servilletas, sin servicios ni sal, nos ponen en la mesa nuestro pedido, el cuál realmente nos sorprendió por su pequeño tamaño.

Pedimos un sandwich “Lomito Fuente Sucre”, que lleva churrasco (a pesar de decir 2 veces que queríamos lomito), tomate y cebolla.

Esta vez, seremos bastante sinceros; nos dejó bastante qué desear, pero creo que le daremos una nueva oportunidad para una próxima nota.

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