Para variar, un día después de la pega pase a comerme una cosita poca, y en esta oportunidad el local elegido fue la clásica Fuente Suiza. ¿Buena? ¿Mala? La info después del salto!

Mi guata sonaba y sonaba, pedía a gritos un sándwich, por lo que decidí pasar a comer algo por ahí, y como estaba cerca, aproveché de entrar a la Fuente Suiza.

El local en si no se ven tan lindo, inclusive un poco sucio, pero es acogedor y además estamos hablando de una leyenda, ya que está ahí desde que tengo uso de razón (Irarrázabal 3361).

No me di el gusto de leer la carta porque ya tenía algo en mente, algo que nunca en mi vida había probado… un lomito italiano.

La atención fue inmediata al igual que la entrega del pedido, la cual no demoró más de 7 minutos.

Para ser sincero, el lomito estaba muy bueno (carne), al igual que los ingredientes, pero lamentablemente el plato era enano (como esos de té) y costaba un poco comer sin botar algo fuera. El tamaño era chico si lo comparas con el precio ($4.700).

Recomendaré este lugar sólo porque es un clásico!

Nota : 7/10

Pro’s : Exquisita la carne

Contras : Plato de juguete 

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