Un muy amigo de Sanduich.cl llamado Matias Jara, amo y señor de Masticable.fm ofreció su cuerpo para meterse una hamburguesa del Friday’s y nos quiere contar su experiencia! Aers…

No era un sábado común y corriente. El Derby español (Barcelona versus Real Madrid) se tomaba todos los televisores del mundo deportivo. Chile no era excepción y se notaba por las calles de la capital cuando cientos de fanáticos salían con sus camisetas puestas a los más diversos locales, para disfrutar del partido comiendo un buen sándwich. En este sentido, y después de ver múltiples opciones en el Gran Santiago , el Boulevard del Parque Arauco fue la opción para ver el clásico.

Primero era la idea de poder disfrutar un cordero magallánico de Mr. Jack lo que nos alentaba a ver el partido en el exclusivo lugar de la comuna de Las Condes, pero el destino nos cambió el sabor de nuestro almuerzo. Al llegar, un local repleto y con un sistema de espera inexistente fue lo que nos dejó perplejos. Incluso cuando intentamos reservar telefónicamente con el local –al teléfono de reservas y consultas de su página web– nos dijeron que no existirían reservas para aquel día.

Al ver esta especie de caos ABC1 de viejos regordetes, guatones y con papas en la boca, la opción era Friday’s. Acá, el gerente de local, fue más precavido y mantuvo un orden de llegada con mesas exclusivas para el partido y otras para la gente que iba a almorzar. Igualmente, el local estaba repleto. En su mayoría camisetas azulgranas que vitoreaban con confianza la caída del Madrid.

Dentro de esto, un tipo sentado en un lugar privilegiado del local se acerca a nosotros –que estábamos 5tos en la lista de espera– y nos dice “Mis amigos no vienen y tengo tres sillas vacías. Si quieren, vienen y lo ven acá”. Felices, nos sentamos y pedimos nuestras Burger.

“Una Bacon Cheesse Burger…con coca light”

El partido ya había comenzado. Incluso, el Real Madrid ya había inaugurado el marcador en el estadio culé. Cuando el mesero, que se veía al más puro estilo del vocalista de Chancho en Piedra, trajo lo que parecía ser un rico pedazo del cielo.

La presentación era impresionante. Todo se veía rico y la sensación de “es mucho” para una persona se hacía presente. Lamentablemente, no todo lo que es lindo es rico –if you know what i mean– y esta vez todo parecía derrumbarse al momento de comer el empanedado.

Primero, el pan: era una especie de pan bimbo, gelatinoso y con sensación plástica al mascarlo. En un estado casi añejo y, lo peor, estaba frío. Por otro lado, la carne, el tocino y esta especie de queso en croquetas de pescado, estaban exquisitas con sabor palpable al paladar (sobre todo la hamburguesa que era monstruosa). Las papas fritas, que vienen como acompañamiento en el mismo plato, parecían palitos duros que, en una de esas, te podrían romper una muela al masticarlos.

Impresionantemente, terminamos pagando por cada hamburguesa y bebida, alrededor de $8.000 pesos, cuando en realidad, el producto que venden no tenía un valor mayor, en calidad y costo, mayor al de $4.000 pesos. Por esta razón, si tienes el dinero para este tipo de tarifas, te recomiendo que busques un mejor local y no lo malgastes en lo que Friday’s dice llamar, hamburguesa.

Dato aparte, la victoría del Real Madrid en el partido y que silenció al local completo.

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