Usualmente me encantan todos los lomitos donde sea, pero ahora pasó algo distinto, un sentimiento dentro de mi que nunca había sentido. Tengo pena.

Dominó es el local por excelencia de los tocomples a la hora de desayuno, almuerzo, once y comida, ya que aparte de ser un clásico de la vida, es rico.

El otro día mi jefe me dijo que fuéramos a comer algo (lamentablemente cada uno se pagaba) y yo quise probar un lomito italiano, el clásico en pan de frica con mayo, tomate y palta.

Igual se demoraron harto rato en traérmelo, y cuando llegó no estaba taaaan caliente como debería haber estado pero bueno, es un detalle. Lo primero que noto es una lámina de lomito grueso y no varias delgadas como suelen ser los lomitos en todos lados. De entrada ya no me gustó la apariencia.

El lomito estaba rico pero claramente  no era lo mismo que los demás. El precio súper caro para ser lo que era ($3.500) aunque estaba de promo y venía con un jugo semi desabrido.

Nota : 6/10

Pro’s : No se

Contras : Súper fome el corte del lomito

Comentarios

  1. El completo dominó es la razón de mi vida. Tanto, que ni se me ocurriría pedir otra cosa que no fuera eso en el Dominó.