La verdad es que hace tiempo tenía esta notita guardada bajo la manga, pero de puro flojo no la había subido. No importa. Nunca es tarde.

No quiero sonar chupamedias, pero desde que conocí Kraft que mi vida sanguchera cambió. Es que no podemos comparar esa mayonesa radioactiva mega amarillenta con una rica Kraft Light o Spicy. NO, NO PODEMOS Y SE ACABO LA HUEÁ.

Cuando pensé que Kraft había dejado de sorprenderme, me llega una bolsita con un regalito adentro y voilá, tenemos un Ketchup Kraft.

Me quería caer de raja (por no decir otra cosa).

Pasé rápidamente al super a comprar algo para deleitar esta bestia roja, así que decidí tirarme unos tocomples para la hora del té.

Empecemos porque el tamaño es único, anatómico (tiene unas curvas… UFFFF), y lo mejor de todo es que tiene un sistema divertido que hace que no ensucies tanto la tapa al cerrarlo, evitándote esos clásicos costrones duros de ketchup que son asquerosos.

¡MIREN EL COLOR!

Después de probarlo me digo: “Cómo me podían gustar los otros ketchup’s????”.

Si, el nuevo Ketchup Kraft tiene un sabor como ninguno, medio dulzón pero siempre resaltando muuuucho su verdadero origen: los tomates.

En una de esas piensan que estoy exagerando y que el mejor de todos es el Heinz, pero señores, no es en este caso.

No quiero desprestigiar al Heinz porque le tengo mucho cariño, pero Kraft se pasó con este nuevo producto. Oh si.

Nota: 10/10

Pro’s: Envase mega cómodo y modernorss

Contras : Deberían tener un tamaño mini para andar trayendo en el bolsillo.