En un día normals de pega, me colé a un almuerzo en el clásico local de pizzas de provi llamado “Los Insaciables”, donde comí los peores Cannellonis que he probado en mi vida.

La verdad es que no me acuerdo mucho como pasó todo esto, pero se que fui con mis compañeros de pega, tomé la carta y decidí ir por una de las comidas que más me gusta en el mundo mundial: pastas.

En la carta tenían varias opciones, pero quería algo que no comía hace tiempo, que eran Cannellonis.

Ricos tubos de pasta rellenos de ricotta, espinaca y funghi parís, cubiertos por sabrosas salsas (pomodoro, blanca con mozarella y pesto).

Espero un rato y me llega este plato que vemos más arriba. Fome, sin sabor, mala presentación, de aspecto sucio.

Pensé que podía ser algo solo de primera vista, pero al tomar el tenedor y pinchar el plato, llega mi primera rabieta: El pocillo quedaba bailando sobre el plato, por lo que tuve que afirmarlo para poder comer.

Un desagrado tener que estar afirmando el plato para comer, pero filo, vamos a probarlos.

Malísimos es la primera palabra que se me viene a la mente. Así de corta. Le puse un poco de merkén para tratar de salvarlos pero nada.

Pastas pegadas al fondo del plato, cannellonis que se desarman y una salsa insípida que no se que chucha es ni a que sabe.

En fin, la tontera salió $5.600, por lo que les recomiendo NO COMER PASTAS ACÁ, ya que por $4.500 pueden ir al Golfo Di Napoli a disfrutar un plato 500 veces más rico y más cototudo.

Recuerden que si no saben donde comer, hagan click en la imagen de abajo y busquen su lugar favorito. ¡Ah, y si tienen alguna picada, mándenmela a diego@sanduich.cl!