Hace tiempo le tenía en el ojo encima, así que pregunté y me invitaron a probar el sabor de los famosos chivitos uruguayos. ¡De puta madre!

Era una tarde cualquiera y la guata me sonaba de hambre como siempre. Sabía que era hora de ir a La Rambla a probar esos deliciosos chivitos de los cuales tanto había escuchado.

Llegamos a el local ubicado en Tabancura 1344, Vitacura. Nos sentamos y empezamos a revisar la carta (si, estaba con mi polola).

La cosa pintaba difícil, ya que tanto los chivitos como los sándwiches se veían ricos, onda todos.

No sabíamos que hacer, así que conversamos un rato con Javier, su dueño, y le pedimos 2 buques de guerra: El más vendido y el más representativo del local.

Mientras esperábamos notamos que al local llegaba gente que ya había estado ahí antes, ya que por el tipo de saludo, se notaba que eran clientes regulares. El ambiente era de mega buena onda.

Se acerca el mozo y nos trae dos hermosuras: Chivito Canadiense ($6.300) y Sándwich de Milanesa La Rambla ($6.300).

canadiense

Nuestras primeras impresiones: Holy shit!.

En el plato vemos un sánguche gigante de proporciones bestiales y unas papas fritas caseras de puta madre que lo primero que me recuerdan es a mi abuelita.

Vamos a empezar con el de la foto, el Chivito Canadiense, que lleva un exquisito churrasco de vacuno (que en este caso estaba ES-PEC-TA-CU-LAR), panceta, jamón acaramelado, mix de quesos fundidos, pimiento morrón, aceitunas sevillanas, tomate, lechuga, huevo frito y mayonesa casera “from tha house”.

¿Mucho? No crean. Los sabores se sienten por separado de cada uno de los ingredientes. Es más, el pimiento se lleva gran parte de la corona, entregando algo medio dulzón al plato.

Apenas lo podemos terminar entre los dos, pero es hora de pasar al siguiente plato, la Milanesa La Rambla.

milanesa-la-rambla

 

El mismo formato: Sánguche gigante y papas fritas full caseras.

En esta ocasión, nos encontramos con una carne más típica de Uruguay, como lo son las milanesas, preparada con una mezcla que hace que quede perfecta. Además lleva queso cheddar, aceitunas sevillanas, tomate, pepinillo dill, lechuga, mostaza dijon y la mayonesa de la casa.

En este caso, la milanesa (como conté anteriormente) se lleva la corona, siendo aparte de gigante, una carne totalmente blandísima y bien preparada, así que fecilitamos a La Rambla por estos sabores que nos entregaron.

Luego de terminar ambos sándwiches, estábamos como en una especie de schock por sobredosis de comida rica.

No hacíamos más que agradecer al Uruguay por inventar tales sándwiches.

La verdad es que no tenemos nada que decir. Se portaron un 7 con nosotros, todos fueron súper amables, la comida estaba espectacular, y se nota que es así para todos y no solo para nosotros.

Sin duda es un lugar al cual tenemos que volver.

Recuerden que si no saben donde comer, hagan click en la imagen de abajo y busquen su lugar favorito. ¡Ah, y si tienen alguna picada, mándenmela a diego@sanduich.cl!

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