A veces uno en la vida tiene que aprender a dejar de lado el clásico lomito italiano, la pizza de pepperoni, las sopaipillas y los tocomples dinámicos, para darle espacio a nueva comida, nuevos sabores y un tiburón. Si, tiburón. ¿Quieres saber más acerca de este espectacular animal? Ve el Animal planet.

Era una tarde normal y estaba cagado, porque ya le había prometido a mi polola que íbamos a ir al Ciudadano a comer unas pizzitas.

Ya había ido un par de veces a este local, y la verdad es que me encanta porque es bonito, tienen buena música, buenas chelas y los precios son más baratos que la cresta, así que en el camino ya iba pensando en que comer (siempre pienso mucho y pido lo mismo que otras veces).

Al llegar y tomar la carta, caché que decía “Tiburón a lo pobre” y me pareció más raro que la chucha que vendieran tiburón, y como yo soy bien inculto llamé a la mesera y le pregunté que era el tiburón. Obviamente se lo que es un tiburón pero no podía creer que estaba a tan solo $6.990 de probar uno.

La mesera se acerca y le hago la pregunta:
– Hola, ¿qué es el tiburón a lo pobre?
– Bueno, el tiburón es un pez, entonces lo ponemos en la parrilla y lo servimos con papas, cebolla, huevo y tocino
– Ahhh… ¿y es rico?
– Nunca lo he probado

En fin, pedí ese plato.

tiburons

 

Cuando me llegó el plato lo encontré medio raro porque nunca había comido tiburón, pero filo, estaba ahí borracho y loco.

El pescado tiene un sabor bien fuerte, así como una reineta pero no se, 20 veces más fuerte en sabor. No es malo, para nada, pero según yo era extraño como un extraterrestre o un gato sin cola.

Lo demás estaba súper bueno, obvio! Huevitos ricos, papas raras, cebollita y tocino. Todo acompañado de una rica Carlsberg <3.

Bueno, si van al Ciudadano, coman tiburón a lo pobre y no olviden llevar monedas extra para la propina, un puchito para fumar en la esnaqui y no ir con ropa provocativa porque puede parar algún auto cerca de ustedes o tocarles la bocina.

 

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