Como es súper obvio, no puedo vivir de hamburguesas y milanesas todos los días. En verdad si podría pero no sería lo correcto, aunque no se porque no sería lo correcto, pero filo, ya está. Fuimos a Cumaná, un restaurant que nos recomendó la Vero y era bacáns.

Yo no tenía problemas, porque amo las pastas tanto como un sanguchito, al igual que las pizzas, empanadas y casi toda la comida que no es ensalada, porque esa si que me carga, me hincha, me pone de mal genio y a la media hora fijo que estoy con hambre buscando cualquier cosa que ande por ahí que me pueda comer. De verdad.

La carta en Cumaná estaba complicada, porque casi toda la comida que vendían era mortal, pero ya, le caigo a las pastas porque me voy a la segura con algo maravilloso, que en este caso fueron unos canelones de espinaca con queso mozzarella, salsa de tomate, crema, nueces y queso gratinado, mientras que la Luni pidió ñoquis de sémola horneados con queso gratinado, que a mi parecer paría un roll de sémola.

Cuando llegó el plato, todavía hervía la salsa y yo trataba de enfriar la garganta con una Imperial de litro bien helada que feliz me la hubiese tomado al seco.

La presentación no era la más bacán. Un plato de greda medio feíto, unos vasos picados en los bordes y un mantel blanco con unos lápices de cera para dibujar. Filo, no vine a fijarme en los detalles si no a comer.

Pruebo el plato y mi paladar me dice: Qué onda? Está a toda raja esta wea. Dame más, dame más. Si, estaba súper bueno y quería seguir comiendo pero estaba tan caliente que me quemaba la lengua y la garganta cada vez que me metía un pedacito en la boca.

Voy como en la mitad y no veía a la Luna muy feliz con su plato, así que decidimos intercambiar y probé el roll de sémola. Era bueno, rico, extraño, nuevo pero no malo. Si, de verdad parecía un plato de sushi muy extraño, pero eran ñoquis de verdad.

En general estuvo muy buena la comida. Cerramos con una baratísima cuenta de aprox $13.000 y comimos un plato cada uno, una bebida, una chela de litro y dos postres a toda raja. Barato, ¿no?.

 

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