Las papas fritas siempre serán gloriosas, básicamente porque son papas y están fritas. ¿Qué mejor que eso? Obvio que hay algo mejor, y se llama Chill-Ote, y si no lo conoces te vas a arrepentir.

Este pequeño local está en el Subcentro de Escuela Militar, ese stripcenter que está justo a la salida del metro. Como referencia si no me equivoco está frente a un Juan Maestro, pero no va al caso.

Mi visita fue relativamente corta ya que estaba en horario de almuerzo en la pega, así que tenía que moverme rápido de Manuel Montt a Escuela Militar.

Tomé el metro cagado de hambre, me bajé y empecé a buscar el local.

Cuando llegué, encontré la gloria: hermosas papitas artesanales llamadas Chill-Ote.

Al cachar la carta me confundí caleta porque hay muchas opciones muy muy ricas, entonces la decisión se hace muy difícil y casi imposible de decidir en 30 segundos, así que sin pensarlo mucho pido unas “paparadise”.

Estas hermosuras llevan Carne mechada, tocino, guacamole, salsa ácida y cheddar, además de un poquito de ciboulette para darle el sabor ($4.400).

Lo único que les diré es que las papas estaban hermosas y quiero volver lo más pronto a ese local para poder disfrutar de su amor.

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