El otro día después de la pega, quisimos comer algo liviano y suave, así que pasamos al Mr. Jack a deleitarnos con una cosa poca para engañar la tripa.
Empezamos el año con tuti y no sólo porque nos pegamos un tremendo carrete en año nuevo, si no que también fuimos invitados a una sanguchería buenísima que conocimos en la Feria del Sanduich.
Estuve varios días pensando en si comer esta monstruosidad era lo mejor para mi salud o no, y luego de diferentes tipos de reflexiones decidí arriesgar mis arterias e ir a mordisquear la quesona hamburguesa.